Llega y te da la oportunidad de volver a ser tu misma, de borrar cada error de tu pasado y comenzar de cero, te da la oportunidad de curarte y volver a creer que puedes ser feliz; y es cuando nuevamente te cuestionas si eres la persona correcta para él, si de verdad él merece estar con alguien como tú; con alguien tan lastimada por dentro, con tantas heridas, con tantos rencores.
Dejas que pasen los días y de la manera más natural posible como si ambos hubiesen estado destinados a estar juntos comienzas a quererlo cada vez más, comienzas a amar cada aspecto de él, cada aspecto de su vida; y sin planearlo comienzas a amarlo y caes en cuenta que siempre había sido así, siempre lo habías amado, siempre lo habías cuidado.
Pero el miedo de lastimarlo se apodera nuevamente de ti y en lo único que piensas es en alejarte, en querer que él sea feliz porque no estas segura de que él vaya a ser feliz contigo; pero basta una sola palabra de él, una sola caricia, un beso, una sonrisa; para que el miedo se vaya y tu corazón vuelva a desear con todas sus fuerzas hacer las cosas bien y amarlo; y en ese preciso momento es donde te das cuenta que jamás vas a poder volver a vivir sin él, que si él no está un día en tu vida nada volverá a ser lo mismo.
Porque sí, eres un desastre de persona, pero él saca lo mejor de ti; es como sí él viera todo lo bueno de ti he hiciera que comiences a reflejar eso, comienzas a ser otra persona, comienzas a ser la mejor versión de ti misma; poco a poco vas sanando heridas, aprendes a no juzgarte tan duramente por tu pasado, a quererte, a confiar en ti, a comprender lo mucho que vales.
Te vas perdonando día a día; todo lo que en algún momento odiaste de ti misma comienzas a aceptarlo; tu corazón comienza a abrirse y te cuestionas a ti misma, ¿Por qué no? ¿Por qué no ser feliz? ¿Por qué no intentarlo?
