lunes, 24 de julio de 2017

Gracias

Y gracias por estar siempre conmigo. Por aguantar mis cambios de humor, mis chistes malos, mis lloriqueos de niña chiquita; por cumplir mis caprichos y consentirme. Por darme consejos cuando los necesito... incluso por regañarme cada vez que hago algo mal. Por escucharme. Por nuestros momentos tan cursis y sentimentales que tenemos; por nuestras peleas insignificantes; por tus celos, por celarme y por miles de cosas más. Te lo agradezco de todo corazón.
Gracias y adiós.